Canto XXXIII Pobres de las flores en los arriates de los jardines
simétricos.
Parecen temerosas de la policía...
Pero tan buenas son que florecen del mismo modo
y poseen la misma sonrisa antigua
que tuvieron para el primer mirar del primer hombre
que las vio recién aparecidas y las rozó levemente
para saber si hablaban.
El Guadador de Rebaños. Alberto Caeiro.